SU INCIDENCIA EN LAS ELECCIONES
La realización de elecciones es quizá una de las actividades más esperadas e importantes en un país, porque permite la participación directa de todos los ciudadanos y por medio de este procedimiento se eligen a los gobernantes que dirigen la nación.
Las elecciones son un espacio democrático donde los ciudadanos tienen la facultad de elegir entre varios candidatos y propuestas, votando por la que más les guste o se sientan identificados. Aun cuando estos no estén de acuerdo con las ideas presentadas por los aspirantes, los electores también tienen la posibilidad de ejercer su derecho al sufragio sin elegir ninguna de estas, ya que hay otra alternativa de elección denominada como el voto en blanco.
Actualmente, el voto en blanco es considerado como una alternativa de elección y se encuentra incluido dentro de la Constitución Política de 1991. Sus funciones y efectos están consagrados en el artículo 258 dónde está establecido que votar es un derecho y un deber ciudadano que tienen todos los colombianos. De esta manera, el voto en blanco o el voto de protesta, como también es llamado, es una opción que le permite a la ciudadanía manifestar abierta y legalmente su desagrado con los candidatos y con sus programas de gobierno.
De acuerdo con la Corte Constitucional, «el voto en blanco es una expresión política de disentimiento, abstención o inconformidad, con efectos políticos. El voto en blanco constituye una valiosa expresión del disenso a través del cual se promueve la protección de la libertad del elector. Como consecuencia de este reconocimiento la Constitución le adscribe una incidencia decisiva en procesos electorales orientados a proveer cargos unipersonales y de corporaciones públicas de elección popular».
Asimismo, las autoridades electorales permiten la inscripción de los promotores del voto en blanco y disponen que se debe reconocer todos los derechos y garantías a las que tienen derecho las demás campañas electorales, incluyendo la reposición de gastos por el monto fijado por el Consejo Nacional Electoral.
Tantos los efectos como las consecuencias del voto en blanco comprende varios aspectos y son diferentes en cada uno de los mecanismos de participación ciudadana. Por consiguiente, para la elección popular de alcalde, gobernador, presidente y vicepresidente en primera vuelta, el voto en blanco tiene significativas consecuencias, así como grandes efectos políticos, es decir, que en caso de que el voto en blanco obtenga la mayoría absoluta de votos en cualquiera de estas elecciones, las leyes establecen que las instituciones competentes tienen la obligación de realizar una nueva jornada electoral, convocando obligatoriamente diferentes candidatos. Mientras que, cuando se deben hacer elecciones de segunda vuelta a la presidencia de Colombia el panorama es totalmente distinto, puesto que en este escenario el voto en blanco es considerado simplemente como una manifestación simbólica de desacuerdo sin ningún tipo de efectos jurídicos. Así pues, sólo sirve para computarse como voto válido.
La expresión de inconformidad que realiza la población cuando prefiere apoyar o votar en blanco es un derecho constitucional y debe ser respetado como tal. Desde el momento en el que este alcanza cifras elevadas en los resultados, los aspirantes derrotados pierden credibilidad ante las instituciones políticas y la opinión pública, por lo que se debe hacer inmediatamente el cambio de postulantes a los cargos.
El voto en blanco es percibido para algunos como una herramienta que permite a los electores expresar desafecciones, descontentos y protestas. Para Soracá (2018) “el voto en blanco en el sistema electoral colombiano, no comprende solamente una muestra de expresión válida, sino la representación de lo que percibe el votante blanco como herramienta potencialmente transformadora que incluye el pensamiento crítico y contra-hegemónico en la cultura política nacional”.
En cierto modo las malas prácticas del ejercicio del poder y los desaciertos de muchos políticos han permitido visibilizar como una opción factible el voto en blanco. Los porcentajes alcanzados por esta alternativa de elección han ido aumentando significativamente, al igual que su protagonismo. En la última jornada electoral para la elección de alcaldes y gobernadores -en el año 2015- , en Florida, un municipio del Valle del Cauca, el voto de protesta ganó la alcaldía; sin embargo, no alcanzó la mayoría absoluta y las elecciones no fueron repetidas a pesar del manifestado inconformismo de los habitantes de esta población.
Por su parte, la Registraduría Nacional del Estado Civil ha reportado que en el año 2010 el voto en blanco obtuvo una votación de 444.274 (3.40%), en el 2014 de 618.759 (4.02 %) y en las recientes elecciones del 2018 alcanzó la cifra de 808.368 (4.20 %).
Aunque históricamente el voto en blanco nunca ha obtenido la mayoría de votos en unas elecciones como las presidenciales, en Colombia esta opción ha estado vigente como una oportunidad de voz y protesta que tiene como objetivo principal darle a los ciudadanos confianza en los procesos electorales, además la posibilidad de siempre poder exigir el cambio de postulantes a los cargos de elección popular cuando ellos consideren que los candidatos no cumplen con las expectativas para gobernar.
Bibliografía
Horbath J, Pobreza y elecciones en Colombia Algunos hallazgos para reflexionar, México, 2004.
Soracá S, Componentes estructurales y coyunturales que determinan
la opción del voto en blanco y su significación en el sistema
político-electoral de Colombia.,Colombia,2018
Referencias
ACEVEDO, Jorge Giraldo (2016).
Voto en blanco, contra la corrupción. En: EL FRENTE Columna. Recuperado de http://www.elfrente.com.co/web/index.php?ecsmodule=frmstasection&ida=55&idb=102&idc=8838.
ARCILA, David (2017).El voto en blanco: ¿el poder para vencer la corrupción? En: Las2orillas nota ciudadana. Recuperado de https://www.las2orillas.co/el-voto-en-blanco-el-poder-para-vencer-la-corrupcion/.